Juuudar
Jamas pensé en un inicio de Otoño mas movido que este.
A ver:
Las fiesta muy bien. No me digne a ir por la tarde porque mira, oler a caballo-caca pues no.
Por la noche mucho mas perfect, sin sevillanas ni flamenco (estan obligados a ponerlo por la tarde) cuento desde el jueves al sabado de 10 de la noche a cierre.
Todo ello aderezado con el refrito tipico de unas fiestas de pueblo.
¿He dicho ya que no fuí a Madrid?
No, no fui, y no me arrepiento de ello.
El sabado sabadete tuve ocasion de charlar un buen rato con 9′9 y encantado. Pero eso, solo charla.
Tras esto, un camión.
Es lo que tiene cuando te portas bien y te paras en un paso de cebra a ceder el paso a los peatones.
Que viene un “Manolo” despistao y te lleva por delante. Al menos los peatones cruzaron a tiempo.
A mi, nada, gracias, ni un puñetero collarín para molar un poco y librarme del curro.
Y el coche, pos si que se quedo para el traste. Al menos era el del curro y mira, lo mas vergonzoso, que de lo nervioso que me puse pues piernas floja, oidos cerrado, vista nublada y un “agarrame que me caigo”.
Ya el viernes aproveche que vino al pueblo la Marflow (articulos antes del nombre porque sí) y cerves, poquiro mas.
El sabado, advertido de que tambien volvia 9′9 pos me dije mira, atrevete, cita.
Y aceptación.
Bien.
Paseo, charla, cine, y una peli que no se llegó a terminar de ver.
El resto, dos rombos como dos soles.
Y encantados.
Deseando que vuelva.
Y hasta aquí.
Así que feliz, ansiando el proximo fin de semana, ¿no? pues eso.
Mientras tanto, me quedo oyendo “Tiramisú de Limón”, que el maestro Sabina se vuelve a lucir.
